CINEMATÓGRAFO

 

“La promesa”, un filme palomero con destellos motivacionales

Un poco fuera de tiempo, por el lejano festejo del Día del Maestro (15 de mayo), Óscar Blancarte estrena su filme “La promesa”, cuyo reparto está lleno de grandes actores, algunos de ellos en franca reaparición, pero al final de cuentas, un cúmulo de estrella del cine y la televisión mexicana concentrados en pantalla.

La cinta, protagonizada por Alessio Valentini y Alejandro Cárdenas (Leo de niño y de adulto), Lumi Cavazos (Marta), Mario Zaragoza (el profesor Cruz), Rafael Inclán (Amadeo), Alonso Echánove (El Chueco) y Mónica Dionne (la Conductora), nos lleva al mundo de la depresión y la resiliencia, de la proyección y la superación, es pues un filme que derrapa en lo motivacional, pero con un tinte muy claro de realismo campirano.

El largometraje de Blancarte, nos narra la historia de Leo, un niño inquieto, lleno de energía, que le hace la vida pesada a su profesor y compañeros, dotado de una gran capacidad de aprendizaje. Por el empeño que el profesor Cruz tiene en su persona, Leo entabla una amistad fuerte con su mentor, quien en el punto climático de su infantil vida, sufre un terrible desengaño amoroso, al ser abandonado por su mujer y caer en una tremenda depresión.

Al observar las condiciones en las que se encuentra el profesor Cruz, Leo hace hasta lo imposible para sacarlo del mal momento y ayudarlo a seguir adelante, llevándose con ello una gran enseñanza, una historia de vida que le marcará el resto de su existencia.

Si bien hablamos de los grandes histriones que aparecen a cuadro, habrá que comentar también que no despliegan todo su potencial actoral, pareciera que el director los tiene atados y los limita en su expresión y por ello vemos a un Rafael Inclán sobreactuado, con cierto semblante de hastío, igual que a Lumi Cavazos, quien destaca por la simpleza de la participación de su personaje, situación de la que Alonso Echánove no pasa desapercibido.

El resultado de este trabajo cinematográfico, pareciera comenzar con un “Simitrio” (1960) con el espectacular trabajo de José Elías Moreno, por la parte emotiva y reconciliadora con que transcurre y concluir en un “El Profe” (1971) donde Mario Moreno Cantinflas comienza su caída en picada.

Un filme medianamente recomendable, que podríamos considerar como una cinta palomera, aunque no creo que a todos los espectadores le pueda convencer como un largometraje entretenido.

Sólo le recuerdo que la imaginación se disfruta más en la oscuridad del cine, así que no deje de asistir a su sala favorita.

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Periodista, escritor y catedrático. Lic. en Periodismo y Comunicación Colectiva por la UNAM y actualmente maestrante en Comunicación por la UACH. Titular de columna "Cinematógrafo 04". Imparto Taller de Micrometrajes Documentales, así como el Diplomado en Cine y Cultura Popular Mexicana. Ganador del premio a la investigación Ana María Agüero Melnyczuk 2016, que otorga la Editorial argentina Limaclara