“Chupó faros”, “colgó los tenis” y otras formas de hablar de la muerte en México 

La relación de los mexicanos con la muerte es muy amplia, de celebración y festejos inigualables. No sólo lo demuestran los refranes y las variadas formas de referirse a morir y a la muerte, en las coloridas ofrendas o las calaveritas literarias.

Ya lo decía Octavio Paz: «para el habitante de Nueva York, París o Londres, la muerte es la palabra que jamás se pronuncia porque quema los labios. El mexicano, en cambio, la frecuenta, la burla, la acaricia, duerme con ella, la festeja, es uno de sus juguetes favoritos y su amor más permanente».

El sitio web de The Huffington Post publicó que si los mexicanos tenemos un amplio folclore, con la muerte hemos hecho un trabajo inigualable. No hay mejor ejemplo que las numerosas palabras que hemos encontrado para llamar a la muerte y las expresiones para decir cuando alguien ha fallecido.

 

Cuando alguien muere:

 

Estiró la pata

Colgó los tenis

Chupó faros

Se petateó

Bailó las calmadas

Salió con los pies por delante

Entregó el equipo

 

Y otras más literales:

 

*Pasó a mejor vida

*Nació para la vida eterna

*Se fue al otro mundo

*Nos dijo adiós

*Se nos adelantó en el camino

*Ya no está con nosotros

*Ya descansó

 

Para llamar a la muerte:

*La blanca

*La calaca

*La huesuda

*La calavera

*La indeseada

*La calva

*La llorona

*La pachona

*La pálida

*La fría

*La parca

*La tilica

 

(THE HUFFINGTON POST)

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