CÁPSULAS SARAPERAS  

El Profe Galindo

Hola, Soy Francisco Tobías y en esta ocasión te platico del uy uy uy, de la trompa del tren, del sácale puntita; estoy seguro que más de 50 generaciones de estudiantes de esta hermosa ciudad de Saltillo, entre el Colegio Zaragoza y el Vivir, saben perfectamente que me refiero al profe Galindo, José de Jesús Galindo.

Hijo de maestros, incluso su papá Nicolás Hilario Galindo fue el primer profesor de educación física titulado en Saltillo, hermano de seis, jugador de fútbol americano en los bulldogs de la Normal, jugando en la posición de quarterback primero con el número 17 y después de un touchdown en que le rompieron el jersey uso el número 27. Poseedor del récord del pase más largo que se realizó en el estadio Saltillo, siendo de 70 yardas y el receptor fue el haf izquierdo, Gilberto Horacio Galindo, su hermano.

Persona que sabe echar raíces, 20 años en el Vivir, 30 en el Zaragoza y 19 en el hermoso Edificio de la Benemérita Escuela Normal de Coahuila, en donde cursó 3 años de jardín de niños, 6 de primaria, 3 de secundaria, 3 de maestro de la normal básica y 4 de la norma superior.

Maestro de secundaria y prepa, impartió las clases de historia universal, historia de México, historia universal contemporánea, física, español, biología, geografía y matemáticas,  y solo cerca de 100 estudiantes tuvimos la fortuna de que en la prepa fuera también nuestro maestro cuando impartió metodología de la investigación, matemáticas e historia. Por cierto, un día le dijeron que daba la clase de historia muy entretenida y él asombrado respondió con una pregunta: ¿historia? ¡Yo doy clase de cuentos!…ah se me olvidaba también fue maestro de la banda de guerra.

Padre de tres: Dora María, Gabriela Rosalía y Sandra Patricia, y esposo de la profesora Socorro.

Persona de mucha platica y amena, preocupado por el futuro de nuestro país, por el México que le dejaremos a las siguientes generaciones, el Profe Galindo es un maestro que sabe que el estudiar matemáticas es para razonar, analizar y resolver los problemas de la vida.

Un maestro a quien no le importaba ningún pretexto, ni siquiera su abuelita en guantes de box, y que el único justificante válido para no llevar una tarea era tu propia acta de defunción.

A todos quienes fueron sus alumnos les quiero compartir que hace unos días me tomé un café con él, y esta igualito, sigue con los mismos gestos, los mismos ademanes, todavía fuma y dice las mismas frases…pero eso sí, con chistes nuevos.

Y como bien me dijo una vez: ahí están unas zapatillas de ballet para que te vayas de puntitas…El profe Galindo, un maestro, un Saltillense que vale la pena presumir.

¡Gracias por todo profe!

 

 

 

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