Cómo administrar tu dinero siendo principiante

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Foto: Pixabay

Para muchos es un verdadero dolor de cabeza todo lo referente a finanzas y economía. A tal punto de estar completamente desorientados, afectando su vida cotidiana y pasándolo muy mal por la falta de dinero en sus bolsillos. Si no quieres ser parte de este porcentaje de la población y eres un principiante en el tema, solo debes seguir unos sencillos consejos que te llevarán al éxito financiero.

Tómate un poco de tu tiempo para administrar correctamente tu dinero. Te aseguramos que tienes la posibilidad de ahorrar más de lo que piensas. Eso sí, debes armarte de paciencia porque son frutos que seguramente verás al cabo de un año. Sin embargo, podrás disfrutarlos en unas merecidas vacaciones o pensar en la posibilidad de tomar un préstamo que te permita ir a por el carro de tus sueños, pero debes usar un comparador de créditos como Creditraters.com/mx para encontrar la mejor opción.

Haz un presupuesto de tus gastos mensuales

Primero lo más importante, ¿en qué gastas mensualmente tu sueldo? Si no lo sabes a ciencia cierta, es hora de hacer un presupuesto para conocer de dónde provienen tus entradas de dinero y en qué lo empleas. Esto te ayudará a organizarte en gran medida.

Debes establecerte en un rango que va desde “no tengo nada a final de mes” a “me sobra mucho dinero”. Para saber con claridad en cuál te ubicas, toma estos puntos de referencia y haz el cálculo total restándole el resultado a tus entradas de dinero mensual:

  • Pago de facturas
  • Pago de alquiler
  • Comida e insumos
  • Gastos familiares
  • Transporte
  • Actividades de ocio

Presupuesto sobre ruedas

Si finalmente has llegado a la conclusión de que gastas más de lo que ganas, entonces es tiempo de hacer recortes. Aunque le parezca una tarea difícil, no lo es del todo. Basta con dejar de comer el almuerzo fuera de casa: prepáralo antes de ir a trabajar cada día y llévalo contigo. Opta por caminar si los lugares a los que debes ir están cerca. También puedes pensar en cancelar ciertas suscripciones que ya no utilizas, la del gimnasio, por ejemplo.

Ahora que estás centrado, empieza a llevar un diario en donde anotes todo lo que gastas en el mes. Mientras más detalles incluyas, mucho mejor.

Si tienes familia, igualmente ellos deben estar involucrados. Ten una reunión familiar, expón el problema y hagan un plan en conjunto.

Ahorra en facturas todo lo que puedas. Si crees que algunos servicios tienen un consumo excesivo al mes, establece parámetros y reglas para su uso. O también puedes estudiar la posibilidad de cambiar los planes de servicio a unos más económicos.

Paga tus deudas y créditos

Al ser un principiante, es posible que hayas acumulado algunas (o muchas) deudas. Si es así y tienes préstamos pendientes o si el sobrecargo en tu tarjeta de crédito ha rebasado el límite, es tiempo de poner manos a la obra.

Empieza por intentar deshacerte de las deudas con tasas de intereses más altas, sin violar los términos y condiciones establecidos en el contrato. El dinero que ahorras con los pasos anteriores puede servirte de ayuda.

Si crees que no ves salida a las deudas, siempre hay organizaciones sin fines de lucro que brindan asesoría caritativa para los casos más extremos.

Comienza a ahorrar de manera inteligente

Al estar encaminado, este último punto ya no debería ser tan difícil de lograr. Pero si aún se te hace complicado, establece una meta u objetivo para ahorrar.

Hazlo desde muy poco, aspirando cada vez a más. Puedes comenzar con la idea en mente de reparar algún artefacto dañado que tengas en tu hogar o simplemente para emergencias. El dinero que te sobre, deposítalo en una alcancía durante 3 o 4 meses.

Si el consejo anterior es una tentación para ti, entonces créate una cuenta bancaria de acceso fácil o instantánea. Esta es la mejor manera de ahorrar, todos los meses, oblígate a transferir el dinero sobrante a esta cuenta de ahorros.

Conforme pase el tiempo, coloca plazos más largos para poder retirar el dinero. Al cabo de un año, si ninguna emergencia ocurre, puedes ver los frutos de tu arduo trabajo y podrás darte gustos que nunca antes podrías haber imaginado.