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 JOSÉ PABLO LADRÓN DE GUEVARA

¿Qué le pasa a los Vaqueros?

Los Vaqueros de Dallas tienen actualmente un récord de 1-2, que los coloca en el tercer lugar su división. Quien los ha visto jugar se ha percatado del pobre accionar ofensivo que han demostrado, creando dudas sobre si Dak Prescott es el mariscal idóneo para liderar a la franquicia y también si Jason Garrett debe permanecer como entrenador en jefe. A los dos les quedan pocos juegos para demostrarle a Jerry Jones si deben continuar al frente de los Cowboys. El dueño, sabiendo que tiene jugadores en su plenitud como Ezekiel Elliott y DeMarcus Lawrence, no querrá desperdiciarlos y decidirá hacer el cambio que sea necesario para ganar de nueva cuenta un Super Bowl.

La presión está aumentando sobre Dak Prescott, quien en su temporada de novato era visto como el nuevo mariscal franquicia, pero en su segundo y tercer año tuvo un retroceso en su juego. Lo que Dak ha dejado en claro es que él no es el tipo de jugador que puede llevar a un equipo a playoffs sólo, como el caso de Aaron Rodgers. Necesita de un sistema que lo arrope. Esa ayuda del sistema es lo que ha faltado en las últimas tres semanas, donde se ha hecho evidente la falta de calidad en las posiciones de receptor y ala cerrada, principalmente. Respecto a la carencia de receptores, parece que la directiva pecó de ingenua al pensar que el hueco que dejó Dez Bryant podría ser sustituido por un montón de jugadores “promedio”. Pero la NFL no funciona así, a menos que tengas a Bill Belichick como entrenador en jefe. Lo importante para Prescott es también el tema del contrato, el cual se le vence culminando la temporada 2019, por lo que, a menos que pueda subir sustancialmente su nivel en lo que queda de este año, llegará a la próxima temporada con un contrato de un año, situación que no favorece al jugador.

La línea ofensiva es, quizá, el grupo de jugadores que más ha dejado que desear en esta temporada. Tras años de ser la línea más dominante de la NFL, en los últimos tres domingos se ha visto débil, dejando que Prescott esté constantemente bajo presión y haciendo difícil la labor de Ezekiel Elliott. La ausencia del centro Travis Frederick ha impactado fuertemente, reflejando que él era el ancla de la línea y quien coordinaba a la perfección los esquemas de protección. El mejor antídoto para estos problemas que presenta Dallas es que el mariscal se deshaga del ovoide rápidamente, pero al tener receptores que no generan espacio rápidamente con los esquineros, simplemente no hay forma de evitar la presión. El mal desempeño ofensivo se refleja en el tiempo de posesión por partido de 28:10, número 24 en la NFL. Esta estadística en años pasados la dominaba Dallas, siendo reflejo un juego terrestre dominante y alto porcentaje de conversión de terceras oportunidades.

En una historia totalmente distinta a los últimos 10 años, el punto fuerte de los Vaqueros es la defensa. Se encuentran en el top 10 de puntos recibidos, yardas totales y yardas por pase. Esto es reflejo de una continuidad importante al proyecto de Rod Marinelli, el coordinador defensivo, quien ha podido establecer un front seven respetable, que está empatado en el segundo lugar con 11 capturas de mariscal en la temporada. El punto que debe de mejorar es el generar entregas de balón, al no tener hasta ahorita ninguna intercepción. Gracias al grupo defensivo los marcadores de las derrotas no han sido tan abultados, manteniendo a los Vaqueros en los encuentros, pero la incapacidad ofensiva no toma ventaja de eso. Si el nivel de esta defensa hubiera estado con el equipo hace 2 años o en la era Romo, hubieran sido contendientes favoritos para el Super Bowl.

El tiempo se agota para el mariscal y el entrenador en Dallas. Por la situación contractual de Prescott, si no demuestra lo necesario este año seguramente los Vaqueros buscarían su reemplazo en el próximo Draft, mientras que el cambio de Garrett podría ser más rápido, ya que sabemos que Jones ha cambiado de entrenador a mitad de temporada. La presión aumenta juego tras juego, para detenerla deberán tener un buen desempeño en casa cuando reciban a los Leones.

 

You may not know:

Contando la temporada pasada, Dak Prescott ha lanzado para menos de 200 yardas en los últimos cinco juegos. Es la racha más larga desde Quincy Carter en 2003.

 

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