UNA JORNADA DE 34 AÑOS

 JOSÉ VEGA BAUTISTA

En una reunión de iguales fue lanzada esta noche la convocatoria pública para la fundación de un diario matutino, mismo que empezará a circular en los próximos meses y cuyo nombre será La Jornada. Así se informaba, el miércoles 29 de febrero de 1984, lo que era el preámbulo de un gran proyecto periodístico.

La Jornada tenía sus orígenes en un grupo de periodistas que por limitaciones en el ejercicio de su trabajo dejaron el proyecto del diario UnomasUno y quienes, a su vez, habían abandonado masivamente el diario Excélsior, luego de lo que Don Julio Scherer consideró un manotazo del gobierno de Luis Echeverría, que acabó con el periódico.

La propuesta: Un diario tabloide, de 32 páginas, que ofreciera abundante información breve, así como reportajes y entrevistas, documentos y crónicas de contexto. El diario combinaría la información con la reflexión de fondo sobre los problemas de la hora. La Jornada consignaría en sus páginas el movimiento de la sociedad, la realidad diaria y anónima de personas y sectores.

La idea era formar un diario que diera voz a la gente. Un diario moderno y plural, abierto en lo ideológico y en lo político. Un diario que convocara a las nuevas corrientes de opinión que van surgiendo del medio político y periodístico, de las agrupaciones sociales, del mundo intelectual, de los centros de investigación especializados. Un diario crítico, ajeno al desahogo y al ataque personal, atento a los procesos que marcan la realidad diaria del país y las condiciones internacionales que lo determinan, en un espíritu profesional de intensa circulación de las noticias y las ideas.

El primer número de La Jornada salió de la imprenta el 19 de septiembre de 1984. Ese día, encaminados por mi compañero de estudios David Guzman, visitamos a Federico Reyes Heroles, entonces investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México, buscábamos orientación para una de nuestras tareas de la maestría, lo primero que vimos en su escritorio fue el ejemplar de inauguración de la Jornada. Inevitable la plática del proyecto periodístico del que él formaba parte como miembro y socio fundador.

Un importante grupo de escritores y periodistas se congregaron y decidieron luchar en la información diaria, en el diario reportaje de los hechos, en el análisis de las noticias, en su vinculación con la historia y la cultura, con el libro y los medios, todo dentro de un pluralismo ideológico respetuoso de la convergencia de las más distintas perspectivas, siempre dentro de una vocación democrática y con un lenguaje que fuera lo más sencillo y preciso posible.

Felicidades a la Jornada

@Pepevegasicilia

josevega@nuestrarevista.com.mx

 

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