DE BUENA FUENTE

La herencia oculta…

Los dos jóvenes políticos gozaban de éxito y fortuna hasta su inesperada muerte, que ahora mantiene a sus respectivas familias entre el dolor y la indignación.

Uno estaba destinado a llegar al Congreso de la Unión, luego de su fructífero paso por la alcaldía de una población fronteriza en Coahuila.

El segundo gozaba de la estimación y reconocimiento entre la clase política debido a su amabilidad y capacidad profesional demostrada en la Subsecretaria de Egresos, en el PRI estatal, y en la Tesorería del Congreso local.

Pero ambos cometieron un grave error, que en este momento pesa sobre sus respectivas familias, presuntamente victimas de hostigamiento y amenazas.

Los teóricos de la conspiración, señalan que los dos jóvenes, por la misma naturaleza de su trabajo, se vieron comprometidos a servir de prestanombres de políticos de alto nivel en Coahuila.

Su repentino deceso alteró la ecuación, y poderosos personajes ya reclaman les sean reintegrados bienes inmuebles y otras pertenencias monetarias, que forman parte del legado dejado por ambos jóvenes.

Las familias han pasado del dolor a la indignación, ante el presunto  hostigamiento y presión que sufren para que entreguen las propiedades, advierten personas cercanas.

Los teóricos de la conspiración adelantan que el hilo se rompe siempre por lo más delgado y es fundamental conocer que sucederá con las herencias malditas.

El testamento en estos casos, de poco sirve.

 

Estos eran dos amigos…

Dos jóvenes y reconocidos periodistas que trabajaron durante la administración municipal del alcalde panista, Isidro López Villarreal, unieron esfuerzos y crearon una empresa de comunicación.

Zitamar Arellano y Heriberto Medina tuvieron varios enfrentamientos al interior del ayuntamiento saltillense, en franca lucha por el control del departamento de Comunicación Social.

Al final, Heriberto le ganó la partida a Zitamar y se quedó al frente de la codiciada oficina, hasta la salida de López Villarreal.

Pero el tiempo cura todas heridas, y ahora Zitamar y Heriberto se asociaron para crear una empresa dedicada a labores de comunicación y síntesis informativa.

Lo importante es que se pongan de acuerdo en el tema de la repartición de los pesos y centavos, pues una desavenencia financiera, puede acabar con la compañía y su amistad.

Eso mismo recomendó hace tiempo un buen amigo que ahora trabaja en la CDMX.

Enhorabuena…

 

La pregunta de hoy:

¿Regresará Samuel Rodríguez en poco tiempo a la función pública?

 

 

Autor

Ulises Salas
Columnista
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