CÁPSULAS SARAPERAS

 FRANCISCO TOBÍAS H. 

La Nueva Tlaxcala

En esta ocasión te platico de cuando Saltillo no fue uno, sino  dos. Así es amigos y amigas, alla por el año de 1577 o de 1555, primero se fundó la Villa del Santiago del Saltillo y después al poniente de esta se fundó el pueblo de San Estaban de la Nueva Tlaxcala.

71 familias de indios tlaxcatecas llegaron de sus lares en apoyo a los europeos asentados aquí, quienes fundaron el pueblo de San Esteban de la Nueva Tlaxcala, para combatir y “civilizar” a los originarios de estas tierras, quienes eran indios nomadas, bravos que los españoles y portugueses no lograban dominar.

En septiembre de 1591, el día trece para precisar, se conformó el primer cabildo tlaxcalteca que dictaría las ordenanzas del nuevo pueblo. Llegado el momento, don Francisco de Urdiñola tomó de la mano a don Buena Ventura de Paz, el principal Tlaxcalteca y a los demás miembros del cabildo, y les dijo que en nombre de su majestad Felipe II de España les otorgaba la tenencia y posesión de estas tierras para construir un pueblo en toda la extensión de la palabra.

Los tlaxcaltecas, una vez parados en tierra prometida, se pasearon por ella en caravana y regaron agua en señal de posesión quieta, pacífica y sin contradicción alguna. Todo fue en presencia del escribano Gaspar Duarte, gracias a quien podemos narrar lo sucedido en aquel día.

Las tierras que los españoles y portugueses les entregaron a los indios tlaxcaltecas serian para construir casas y asiento, solares y huertas; también se entregaron tierras para labor y agostadero y por si fuera poco, en concesión se les entrego el agua, para regadío y consumo de la indiada.

Los tlaxcaltecas apenas llegaron y pusieron manos a la obra, construyeron casas y delinearon calles, iniciaron la construcción de la iglesia, la cual es la más antigua de nuestra hermoso Saltillo y me refiero al Templo de San Esteban, ubicado en lo que hoy es la mismísima calle de Victoria. Además principiaron la siembra y la cuida del ganado, pero lo mas importante, deberían preparase para la defensa de la tierra, para luchar contra los Guachichiles, quienes eran los indios bravos y originarios de aquí, siendo esta la verdadera razón de su llegada.

Hoy en día es fácil señalar la ubicación de la Villa de Santiago del Saltillo y donde estaba el pueblo de San Esteban de la Nueva Tlaxcala, si va por la calle de Allende y voltea hacia el oriente, es decir hacia el lado de la Catédral, de ese lado estaba la Villa de Santiago del Saltillo, y si voltea hacia el poniente, es decir hacia la alameda Zaragoza podrá ver donde estaba el pueblo de San Esteban de la Nueva Tlaxcala.

Después de poco más de 250 año, cuando llegó la Independencia, la Villa de Santiago del Saltillo fue rebautizada y elevada a ciudad con el nombre de la dulce madre de la patria, Leona Vicario, y por su parte el pueblo de San Esteban cambió de nombre a Villa Longín, en honor de un insurgente michoacano. Estas dos comunidades quedaron divididas y con distintos nombres hasta el año de 1827, cuando se integraron como una sola población, y una bella ciudad de nombre Saltillo.

 

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Es Saltillense*, papá de tres princesas mágicas, Rebeca, Malake y Mariajose. Egresado de nuestra máxima casa de estudios, la Universidad Autónoma de Coahuila, en donde es catedrático, es Master en Gestión de la Comunicación Política y Electoral por la Universidad Autónoma de Barcelona, el Claustro Doctoral Iberoamericano le otorgó el Doctorado Honoris Causa. Desde el 2012, a difundido la historia, acontecimientos, anécdotas, lugares y personajes de la hermosa ciudad de Saltillo, por medio de las Cápsulas Saraperas. *El autor afirma que Saltillense es el único gentilicio que debe de escribirse con mayúscula.

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