TLCAN, a un año de que arrancó la renegociación trilateral

(Xinhua/Francisco Cañedo) 

Ciudad de México.- La renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) entre México, Canadá y Estados Unidos cumple un año este 16 de agosto. Durante estos 12 meses el proceso de modernización avanzó, pero no lo suficiente para poner en papel un acuerdo que permita dar carpetazo a este capítulo.

Tras siete rondas de negociación y diversas reuniones posteriores entre representantes de los tres países, ya se cerraron 20 (ocho sectoriales) de los 30 capítulos que se pusieron sobre la mesa, de acuerdo con el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo.

Sin embargo, las llamadas “píldoras venenosas” aún amenazan con estallar en la mesa de negociación y romper el acuerdo trilateral que opera desde 1994 o, en su defecto, reestructurar la relación comercial y formar convenios bilaterales.

En su sitio web el periódico El Heraldo de México indicó que los temas espinosos que no permiten cerrar esta negociación son las reglas de origen del sector automotriz; la cláusula sunset o de caducidad, que busca una muerte súbita del llamado TLCAN 2.0 cada cinco años; el capítulo de temporalidad agrícola y el de resolución de controversias.

Amenaza sobre sector automotriz

Las reglas de origen de la industria automotriz, considerada la joya de la corona del sector exportador mexicano, es uno de los temas donde las diferencias son más marcadas.

No obstante, esta brecha se empieza a cerrar y todo indica que México y Canadá terminarán por ceder a las pretensiones de Donald Trump.

Ello incluye que 75 por ciento de un automóvil se haga en América del Norte (actualmente es 62.5 por ciento), y que entre 40 y 45 por ciento, dependiendo el tipo de vehículo, se ensamble en una zona de salarios altos, de al menos 16 dólares por hora. Esto no es cosa menor, considerando que en México la hora se paga entre tres y cuatro dólares.

“Se está tratando de llegar a un término medio en la regla de origen”, señaló la semana pasada Moisés Kalach, coordinador del consejo consultivo de negociaciones estratégicas del CCE.

Sin embargo, Eduardo Solís, presidente de la Asociación Mexicana de la Industria automotriz (AMIA), aseguró que desde hace un año las armadoras advirtieron que, como están, son competitivas y que cualquier cambio en los porcentajes mínimos de contenido de los autos hechos en la región para cruzar Norteamérica, sin pagar arancel, los afectaría.

En cuanto a la cláusula sunset, Jesús Seade, designado por Andrés Manuel López Obrador como jefe negociador del TLCAN en su gobierno, aseguró que no le gusta y que se debe eliminar de los temas a discutir.

En relación al capítulo de temporalidad agrícola, Mario Andrade, vicepresidente para Comercio Exterior del Consejo Nacional Agropecuario, comentó hace unas semanas que el tema perdió fuerza, “los únicos que lo apoyan son Florida, donde nació la propuesta, y Georgia, que se plantó ahí por el tema de los cítricos; todos los demás ya se bajaron o ya no están apoyando activamente”.

¿Será en agosto?

Tanto México como Estados Unidos consideran que es posible llegar a un acuerdo este mes, lo cual implicaría que el presidente Enrique Peña Nieto se “cuelgue la medalla” del TLCAN.

Si se aplaza después de este mes, sería el gobierno de López Obrador el encargado de firmarlo, debido a que una vez pactado, el gobierno estadounidense requiere tres meses para su estudio y aprobación, por ley.

En los próximos días, los secretarios de Relaciones Exteriores y Economía, Luis Videgaray e Ildefonso Guajardo, respectivamente, así como Seade, viajarán por cuarta semana consecutiva a Washington para encontrarse con Robert Lighthizer, representante comercial de Estados Unidos, y continuar con la negociación, a la cual se espera que ya se sume Canadá, quien estuvo ausente en los tres primeros encuentros.

De acuerdo con analistas. México debe dar carpetazo al TLCAN lo más pronto posible, para eliminar la incertidumbre que generó, destrabar las inversiones que están en stand by y evitar posibles nuevos aranceles en la industria automotriz.

En una mesa de análisis que realizó El Heraldo de México, en julio, coincidieron que los tiempos políticos y, sobre todo, la ideología en materia comercial de Trump dificulta la posibilidad de firmar un acuerdo en lo que resta del año, por lo que es más posible que se vaya hasta 2019.

Sin embargo, AMLO quiere concluir lo antes posible, para enfocarse, desde el primer día de trabajo de su gobierno, en su proyecto de nación, dijo Fernando López Macari, presidente del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF).

“Nadie quiere amanecer con una vaca muerta en la puerta de su casa en el primer día de su gobierno”, parafraseó.

Para Jeanneth Quiroz, subdirectora de Análisis de Grupo Financiero Monex, en esta búsqueda por un acuerdo lo que pesará más son los factores políticos, más allá de los técnicos, ello después de la visita que hizo parte del gabinete de Trump a López Obrador: “parece que existe voluntad política de ambas partes”.

Bajo este escenario, Guillermo Aboumrad, director de Estrategia de Mercado de Finamex Casa de Bolsa, afirma que ya hubo tiempo suficiente para resolver la parte técnica, lo que indica el acuerdo se ha retrasado por las ideas del presidente de EU.

“Tenemos que llevar las negociaciones entendiendo los tiempos políticos y, sobre todo, pensando en lo que quiere Trump, mientras no lo hagamos no vamos a avanzar”, externó.

Variables económicas

Cabe destacar que durante este primer año de negociación, el peso se depreció 7.3 por ciento frente al dólar y la Bolsa Mexicana de Valores cayó 5.4 por ciento, debido, en parte, a la incertidumbre que generó este proceso.

Este retroceso en el mercado accionario se reflejó en una salida de capital de inversionistas extranjeros de siete mil 989 millones de dólares, esto con datos a julio de 2018, la última cifra disponible, de acuerdo con cifras del Banco de México. (EL HERALDO DE MÉXICO)

 

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