Combates en Ghazni muestran que urge la paz en Afganistán

Foto: UNAMA/Fraidoon Poya 

Con cientos de miles de civiles atrapados entre las balas que se disparan en Ghazni, el jefe de la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas en Afganistán pidió que ambas partes encuentren terreno común para poner fin a un conflicto que ya tiene 17 años.

El asedio de los talibanes sobre la ciudad afgana de Ghazni llegó a su quinto día, y mientras la población civil permanece atrapada en una zona de guerra urbana en la que agua y provisiones son tan escasas como la seguridad misma.

Los informes indican que el número de bajas en Ghazni es inmenso entre las fuerzas gubernamentales, los combatientes talibanes y los civiles. Las estimaciones no confirmadas oscilan entre 110 y 150 víctimas civiles hasta el momento. El hospital público de Ghazni está abrumado por una afluencia continua de cuerpos y heridos.

Los cruentos combates que se libran desde el viernes en esta ciudad de 270.000 habitantes provocaron el pronunciamiento del Representante Especial del Secretario General para Afganistán y Jefe de la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA), Tadamichi Yamamoto.

“El extremo sufrimiento humano causado por los combates en Ghazni pone de relieve la necesidad urgente de que termine la guerra en Afganistán. Las Naciones Unidas siguen sosteniendo que no puede haber una solución militar para el conflicto en Afganistán”, manifestó.

Reportes indican que, en la ciudad, la situación para la población sigue siendo particularmente sombría. Los combates han provocado cortes de electricidad junto con escasez de agua y alimentos; las redes y los medios de comunicación se han cerrado y las carreteras permanecen bloqueadas, dificultando cualquier escape hacia un lugar seguro.

La batalla de Ghanzi ocurre justo cuando flotan rumores sobre un posible esfuerzo diplomático para entablar un diálogo para alcanzar la paz en un país que lleva 17 años sumido en la guerra.

Esta guerra ha costado la vida de decenas de miles de personas y miles de millones de dólares gastados, pero el talibán sigue en pie, como demuestra el asedio de Ghazni.

Las nuevas generaciones de afganos están creciendo sin conocer otra cosa que no sea la guerra, de ahí lo crucial del posible diálogo por la paz.

“La lucha en Ghazni debe detenerse y la lucha en Afganistán debe detenerse. Las medidas de fomento de la confianza que reducen inmediatamente la violencia son cruciales, y las conversaciones entre el gobierno afgano y los talibanes son necesarias para identificar y expandir el terreno común. Las Naciones Unidas están dispuestas a apoyar cualquier esfuerzo que promueva la paz en el Afganistán”, sostuvo Yamamoto. (ONU NOTICIAS)

 

El periódico con mayor tradición en Saltillo.