Aleja programa “Intercambio por la Paz” peligro y violencia de los hogares coahuilenses; señala Gobernador

Hasta granadas y armas calibre 50 se han recibido en módulos

El Gobernador Miguel Ángel Riquelme Solís dijo que a través del programa denominado Intercambio por la Paz, realizado en colaboración con el Ejército Mexicano y mediante el cual se ofrece dinero en efectivo a cambio de armas sin averiguarse la procedencia de éstas, se contribuye a alejar el peligro y la violencia de los hogares coahuilenses al retirar esos objetos para su posterior destrucción.

El mandatario estatal señaló lo anterior en entrevista, luego de encabezar este jueves en la Plaza de la Nueva Tlaxcala el relanzamiento de dicho programa.

Miguel Ángel Riquelme dijo que las acciones del programa Intercambio por la Paz, así como las del intercambio de juguetes bélicos impacta directamente al interior de las propias familias, al generar las condiciones de paz que se requiere en ellas para evitar problemas como  la deserción escolar o acciones violentas que pudieran cambiar el destino de los niños y jóvenes.

Reiteró que el Gobierno del Estado en conjunto con la Federación y con los 38 ayuntamientos seguirá trabajando en acciones contundentes para mejorar los índices de seguridad en la entidad.

“Para nosotros es muy importante la destrucción de armas, el intercambio de juguetes bélicos, la quema de droga y enervantes son parte de una política con la que de manera sucesiva y de trabajo en conjunto, vamos de alguna forma disminuyendo los índices de violencia. Como lo dije hace un momento, hay estados que no han podido concretar estos indicadores, mucho menos una percepción distinta a la que se tiene derivado de la violencia en estados vecinos, por eso Coahuila se blinda y por eso hoy tiene más de seis mil elementos del ejército, por eso nosotros, la coordinación con las fuerzas armadas ha sido imprescindible”, dijo el Gobernador.

“Hemos visto casos sorprendentes como la entrega de granadas o de un calibre 50, yo creo que esto si puede ser preocupante, pero la verdad de las cosas es que no solamente quitas un arma de un hogar, sino también la tentación porque por algo tenían un arma de alto calibre, probablemente un familiar, alguien que perteneció a la delincuencia, lo dejó por ahí en casa de una tía, de un pariente, o en casa de la misma madre, a veces eso sucede y la política del programa obedece únicamente a poder recuperar las armas”, agregó. (ÁNGEL AGUILAR)

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