Hace 19 años pederasta asesinó a un niño en Torreón… ahora busca libertad anticipada

Fue detenido en 2004 en España por la Interpol y extraditado a México en 2006; cumple su sentencia en el Cereso de Saltillo

En audiencia celebrada este miércoles en instalaciones del Centro de Justicia Penal de Saltillo, la Juez de primera instancia Carlota Velázquez de Luna, determinó aplazar para el próximo 20 de septiembre a las 10:00 de la mañana el procedimiento de ejecución penal en contra del homicida Enrique Busquets Casanova, quien cumple una sentencia de 20 años de prisión por asesinar en 1999 al menor Carlos Alberto Muñoz Valdés, en hechos registrados en la ciudad de Torreón.

La Juez solicitó a la defensa de Busquets Casanova -quien también está acusado de pederastia- la aportación de más elementos para fundamentar la solicitud de liberación anticipada, que fue presentada recientemente a la autoridad judicial, luego de una serie de exámenes a los que fue sometido el homicida y cuyos resultados, de acuerdo con el Consejo Técnico Interdisciplinario, lo señalan supuestamente como apto para su reinserción social.

Al respecto, el abogado Alejandro López Hernández, representante legal de los familiares de la víctima, celebró la decisión de la Juez, que dijo, permitirá a las autoridades la revisión detallada de estos exámenes, a fin de que se reconsidere la solicitud de liberación de Busquets.

“Nos vamos satisfechos porque nos dieron la oportunidad de pedir aclaraciones y precisiones respecto a los motivos que haya tenido el Consejo Técnico Interdisciplinario para de un día para otro mostrar a otra persona completamente diferente, seguramente van a poner cuidado en su trabajo y aparecerá la verdadera personalidad de este sujeto que pretende obtener la libertad anticipada, nosotros lo que queremos es que se tenga certeza de la pena, si son 20 años que sean 20 años, no cinco, ni diez, ni quince. La sentencia originalmente era de 40 años, le quitaron 20, y si a eso le quitan todavía más años va a quedar en nada, y la sociedad no creo que merezca esto”, dijo el litigante.

“Este nuevo plazo va a dar oportunidad de que las cosas no se hagan en lo oscurito, a espaldas de las partes. Ya cuestionamos, ya exigimos que se hiciera un estudio debidamente fundado y motivado, porque las conclusiones en las que se pretendía fundar para lograr la libertad son aberrantes. La juez solicitó a quienes habían hecho el estudio, que comprende la parte psicológica, de Trabajo Social, y en materia educativa entre otras, que explicaran los motivos de por qué de la noche a la mañana había variado diametralmente su opinión, por lo que van a precisar estos motivos, y en su caso, a presentar el bagaje probatorio para que podamos debatir sobre su procedencia o improcedencia”, agregó.

El abogado anunció que durante estas revisiones aportarán también como prueba un video de la ex esposa del homicida, en las que hace revelaciones importantes sobre la patología que padece, y que lo llevó a cometer el homicidio de Carlos, entre otros delitos.

Asimismo, el señor Carlos Muñoz, padre de la víctima, exigió a las autoridades aplicar la sentencia hasta su término, al considerar como un riesgo para la sociedad la posibilidad de que una persona con los antecedentes de Enrique Busquets pueda salir en libertad.

“Una persona con ese perfil y esa naturaleza, que haya violado, ultrajado y asesinado a un niño menor de edad, tiene que estar en prisión, por tanto, esperamos que la autoridad judicial tome este asunto con cautela y reconsidere la petición de esta persona de salir de manera anticipada, por el riesgo que representa para otros jovencitos”, declaró. (ÁNGEL AGUILAR)

EN 2006 FUE CONDENADO A 20 AÑOS DE CÁRCEL; TENÍA NEXOS CON SUCCAR KURI

Según publicaba el periódico La Jornada en 2006, el pederasta Enrique Busquets Casanova fue sentenciado a 20 años de prisión por la juez María Luisa Valencia. La familia de Carlitos reconoció el dictamen de la magistrada, «porque puso fin al círculo de protección que obstaculizó la aplicación de la justicia en este caso”.

Sin embargo, la familia Muñoz consideró entonces como «mínima» y «ridícula» la pena de 20 años, ya que no consideró la alevosía y brutalidad del infanticida ni el contexto delincuencial de Busquets, quien se dedicaba a la producción y distribución de pornografía infantil cibernética.

Busquets era propietario de un establecimiento llamado Centro de Inteligencia Artificial, dedicado a la computación, ubicado en la colonia San Isidro, en Torreón. Según los resultados de la investigación, ahí vendía materiales de pornografía infantil y adolescente y, según denuncias que nunca prosperaron ante el Ministerio Público, varios menores fueron acosados sexualmente por el acusado.

Carlitos Muñoz, de 11 años, acudió al centro el 2 de enero de 1999 para escoger un videojuego que pensaba pedir como regalo de Día de Reyes. Otro jovencito, Andrés Rodríguez, lo acompañaba. Este muchacho testificó y ratificó en tres declaraciones sucesivas que Carlitos quedó solo con Busquets en su tienda. Fue el último en verlo vivo. En su cuarta declaración, el chico se retractó porque sus padres fueron amenazados de muerte. El Ministerio Público no preguntó siquiera el porqué de la retractación.

En noviembre de 2005, ya como mayor de edad, Rodríguez volvió a presentarse ante el juez para ratificar su primera versión. Ese dato resultó clave para las conclusiones posteriores.

Según los indicios recabados por el fiscal especial del caso, el comandante Juan Chapa, Busquets habría asesinado al niño durante las primeras horas de la tarde del 2 de enero. Después fue a comer a su casa y cerca de las cuatro de la tarde, según él mismo declaró, regresó al local. A las ocho de la noche volvió a salir solo. Y Busquets, que no justificó su ausencia durante ese lapso, llegó a su casa sin zapatos y con su vehículo cubierto de tierra. Pocas horas después se reportaba el hallazgo del cuerpo de un niño abandonado cerca de ahí.

El testimonio de la ex esposa de Busquets, Angélica María González, resultó clave para el esclarecimiento del asesinato. Ella describe el comportamiento atípico de su ex marido el día del crimen, su llegada sigilosa durante la noche, el mal olor que impregnaba su ropa, el hecho insólito de que él insistiera al día siguiente en lavar su coche y el intento que hizo de venderlo inmediatamente después. Sin embargo, todos estos indicios no fueron investigados en su momento.

Entre algunas de las irregularidades cometidas, las autoridades policiacas de Torreón nunca ordenaron un peritaje en el local de Busquets, intentaron presentar como chivo expiatorio a un joven indigente con retraso mental y omitieron investigar la venta apresurada de su camioneta.

Dos años después, el fiscal Juan Chapa localizó en un deshuesadero el asiento original del auto. Ahí los peritos encontraron una fibra que, se pudo determinar, era un hilo de la camiseta que Carlitos vestía el día de su muerte. Además se permitió en otro momento el extravío de expedientes y piezas de la averiguación previa. Y en un intento por cerrar el caso, declararon que el niño había muerto durante un juego de «luchitas».

Finalmente Busquets huyó a España y sus abogados lograron que entre 1999 y 2004 se anularan dos órdenes de aprehensión en su contra. Mediante una investigación cibernética, fue localizado en Gerona, por medio de los sitios de pornografía infantil que frecuentaba en la red. Ante la indiferencia de las autoridades del estado, el padre acudió al consulado de España en Monterrey, que se interesó en el caso por tratarse de un caso de pederastia y pornografía infantil.

Finalmente la Interpol intervino, Busquets fue arrestado en septiembre de 2004 ­cinco años después del asesinato de Carlitos­ y en 2005 se cumplió su extradición.

Apenas entonces empezó una averiguación en forma. El testimonio que rindió la ex esposa Angélica González reveló, además de pruebas claves para el esclarecimiento, la red de relaciones de Busquets con pederastas conocidos de la comarca lagunera, una red de funcionarios y ricos industriales del algodón y los textiles que conduce, inclusive, al nombre de Succar Kuri.  (Con información de La Jornada)

 

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