El «Aquarius» será escoltado hasta España por barcos italianos

Foto: Kenny Karpov/Medicos sin Fronteras/dpa 

 Por Alvise Armellini y Laura del Río

Roma/Madrid. – El barco «Aquarius» comenzó a transferir este martes a dos embarcaciones italianas a parte de los 629 migrantes rescatados que lleva a bordo y después las tres naves se dirigirán hacia España en un viaje que durará cuatro días.

«El Aquarius ha recibido instrucciones para transbordar a 400 personas a barcos de la Marina italiana y trasladar a los otros 229 rescatados a Valencia (España)», tuiteó Médicos Sin Fronteras (MSF).

El transbordo a un barco de la Marina y a otro de la Guardia Costera italianas a comenzó al medio día de este martes, según informó la ONG. «Curiosamente, 400 de ellos fueron transferidos al ‘Aquarius’ por buques de la misma Marina el fin de semana», señaló en Twitter.

«El barco está abarrotado y estamos por encima de nuestra capacidad», había afirmado horas antes el coordinador de MSF a bordo del «Aquarius», Aloys Vimard. «Tenemos personas muy vulnerables a bordo y la mayoría de ellas están agotadas», explicó en un comunicado.

Según la Guardia Costera italiana, los tres barcos partirán «hacia la costa española en las condiciones de máxima seguridad posible». En la nave de la Guardia Costera habrá personal médico y el viaje durará cuatro días, añadió.

El Gobierno español del socialista Pedro Sanchez se ofreció el lunes a recibir al «Aquarius», que durante el fin de semana rescató a 629 personas frente a la costa Libia. La embarcación quedó varada en el Mediterráneo tras serle denegado el desembarco tanto en Malta como por primera vez en Italia.

La decisión de escoltar al «Aquarius» hasta Valencia llegó después de que SOS Mediterraneé alertase el lunes de que podría resultar peligroso navegar los 1.500 kilómetros hasta España con tanta gente a bordo y con las condiciones meteorológicas empeorando.

Alessandro Porro, rescatista de SOS Mediterranée, señaló que su ONG está aliviada pero subrayó que la solución ofrecida por España no funcionará a largo plazo, ya que las costas de este país están demasiado lejos de los lugares en los que se realizan los rescates.

Foto: Kenny Karpov/Medicos sin Fronteras/dpa 

Con su negativa a permitir atracar embarcaciones de ONG extranjeras el nuevo ministro de Interior italiano, el ultraderechista Matteo Salvini, quiere forzar a otros países de la Unión Europea (UE) a recibir a las personas rescatadas en el mar.

El ministro de Defensa, Danilo Toninelli, defendió este martes la decisión de Italia y aseguró que se trata de un «pragmatismo político razonable que antes no exitía». «Italia siempre rescató vidas y nunca se echará atrás. Son los demás quienes debe empezar a asumir responsabilidades», señaló.

Según varios medios, en el futuro sólo la Marina y la Guardia Costera italianas podrán desembarcar a migrantes rescatados en los puertos italianos. Un barco de los guardacostas italianos atracará el miércoles en Catania, Sicilia, con 937 migrantes a bordo, según la prensa italiana.

Algunos países de la UE, como Hungría o Eslovaquia, saludaron la actitud de Salvini. «Es un gran cambio. Les deseo mucho éxito, Italia tiene todo nuestro apoyo», dijo el húngaro Viktor Orban, que en los últimos años hizo levantar vallas en su país para evitar la entrada de refugiados.

También el primer ministro eslovaco, Peter Pellegrini, se mostró de acuerdo con la decisión de Roma. «Esto es sólo el comienzo», dijo. «Obligará a otros países a procuparse por una protección efectiva de las fronteras exteriores de la UE y no sólo a pensar en caras acciones de rescate», señaló.

Salvini también aseguró haber encontrado un aliado en el ministro de Interior alemán, el conservador Horst Seehofer. En una conversación telefónica ambos acordaron «presentar una propuesta común para la protección de las fronteras exteriores (de la UE), con el objetivo de no perder más tiempo», informó el Ministerio de Interior italiano.

Francia, sin embargo, cirticó con dureza la actuación de Italia y ofreció ayuda a España. «Evidentemente estamos dispuestos a ayudar a las autoridades españolas para acoger y analizar la situación de personas», dijo el primer ministro francés, Édouard Philippe, en la Asamblea Nacional.

La actuación de Italia es prueba de «una forma cinismo y de una falta de responsabilidad por parte del Gobierno italiano», dijo el portavoz del Gobierno de Emmanuel Macron, Benjamin Griveaux.

Según el portavoz, Macron ha apelado al derecho marítimo internacional, según el cual en caso de emergencia debe hacerse responsable de la acogida el país más cercano. «Abran sus puertos y transferiremos un par de personas a Francia», le contestó Luigi Di Maio, líder del Movimiento Cinco Estrellas, que gobierna Italia junto a la formación ultraderechista Liga, de Salvini.

La Comisión Europea instó a buscar una solución a la cuestión migratoria, que se debatirá a final de mes en una cumbre de la UE. «La situación en el Mediterráneo es un claro recordatorio de que no podemos borrar los problemas», dijo su vicerpesidente, Frans Timmermans.

En España, la decisión del Gobierno recién estrenado de Sánchez abrió un debate político y social. Mientras desde la izquierda aplaudieron que el «Aquarius» atraque en Valencia, algunos sectores de la derecha se mostraron contrarios a la oferta y la calificaron de «error».

«Cuando se hacen estos gestos con publicidad y propaganda se pretenden lanzar mensajes que tienen que quedar claros», dijo el portavoz del conservador Partido Popular (PP) Rafael Hernando. (DPA)

 

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