La escuela de Saltillo que es ejemplo en el país

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La Primaria Federal ‘Benito Juárez García’, del fraccionamiento Europa

Cada año, desde los últimos siete, una escuela pública de Saltillo ha destacado en la Olimpiada del Conocimiento Infantil (OCI) en sus tres diferentes etapas: censal, regional y estatal, ganando el derecho a que un grupo de alumnos acuda a la Ciudad de México a una convivencia con el Presidente de la República.

El año pasado, incluso, un alumno de esta institución, Andrés Emiliano de la Garza Rosales, obtuvo la mejor calificación en todo el país, siendo calificado como “el niño más inteligente de México”, y previamente había sido ‘el más inteligente de Coahuila’.

Se trata de la Escuela Primaria Federal ‘Benito Juárez García’, del fraccionamiento Europa, al nororiente de la ciudad, institución encabezada por su directora Norma Teresa Rivera Rodríguez, desde hace siete años.

Esta escuela ha obtenido resultados magníficos en el país y en el estado en las Olimpiadas Infantiles del Conocimiento.

Por poner un ejemplo, el año pasado en todo Coahuila participaron alrededor de 56 mil alumnos para lograr obtener uno de los 35 lugares que dan derecho a la convivencia con el presidente de la República. De esta escuela 5 niños obtuvieron el pase.

Lo anterior contrasta con otras escuelas del municipio, del estado y del país que obtienen, en el mejor de los casos, un lugar para esta convivencia; aunque, una gran parte de las instituciones no ganan ni uno solo de los lugares.

La Olimpiada del Conocimiento Infantil se compone de tres fases: la primera de ella enfrenta a alumnos de las diferentes escuelas de una zona educativa en la etapa “censal”. Después sigue la etapa “regional”, donde participan los ganadores de las diferentes zonas y se enfrentan con otros alumnos de escuelas de la región. Y finalmente, quienes ganan en la etapa regional, participan en la etapa ‘estatal’, en donde se selecciona a los mejores 30 o 35 niños para formar la delegación Coahuila, que visita al presidente en turno.

En la OCI participan los niños de sexto de primaria de las escuelas públicas y privadas del país.

La Escuela Benito Juárez es todo un caso de éxito, que ha despertado el interés de otras escuelas y de las propias autoridades educativas por replicar su fórmula.

Pero ¿Cómo le hace esta escuela para tener buenos resultados?

Lo cierto –señala la directora Norma Rivera- es que no hay una ‘fórmula secreta’, pero sí un trabajo coordinado entre todos los involucrados, desde los padres de familia, alumnos, maestros, personal y directivos.

La escuela del fraccionamiento Europa pareciera un colegio privado, por la calidad de su infraestructura, limpieza, orden y organización.

Pero todo empezó hace siete años, Norma Teresa Rivera Rodríguez fue asignada a esta escuela como directora, luego de haber sido maestra y haber concursado con sus alumnos en diferentes ediciones de la OCI.

Cuando llegó, encontró una escuela un tanto descuidada, pues incluso tuvo que pagar varios vidrios que habían sido rotos por los mismos alumnos.

Luego de algunas reuniones con padres de familia llegaron a un acuerdo, todos se comprometieron a apoyar a que su escuela fuera la mejor y estuviera en buenas condiciones, al final de cuentas serían sus hijos quienes se beneficiarían. Desde entonces, y hasta la fecha, todos los padres de familia pagan su cuota de manera totalmente voluntaria.

“Porque se habla con ellos, se concientizan para qué es el dinero, pero algo muy importante, ellos ven para qué es el dinero, la transparencia, ellos se les rinde cuenta, se les explica exactamente en que se gastó su dinero, se les muestra libros, todo lo que se hace aquí en la escuela, la escuela parece un colegio, pero gracias a eso”, señala la directora.

Desde hace dos años también fueron ingresados al programa de Escuelas de Tiempo Completo, y les llegaron más recursos.

“Se ha invertido en muchas cosas, pero hay que ver primero cuáles son las prioridades, tenemos que crear ambientes en donde los niños estén a gusto en su salón, porque aquí pasan la mayor parte del tiempo”, dice.

Y así ha sido, han cuidado cada detalle, desde que los salones estén bien pintados, las mesas y sillas cuidadas, todos los vidrios colocados, y la escuela limpia.

Luego vino el trabajo con los niños, pues también se les ha concientizado para que cuiden su escuela.

“Todo es una combinación de trabajo con padres de familia, maestros y los mismos alumnos, porque son bien conscientes, ellos conocen las necesidades y cuidados para estar armónicamente en la institución, trabajamos mucho con los valores”, sentencia la directora.

También ha sido importante el trabajo que hacen los maestros que componen la plantilla educativa -12 de grupo, 4 de educación especial, 2 de inglés, una de educación física y otra de artísticas-, pues han adquirido una responsabilidad con sus funciones.

“Aquí yo no tengo el problema de que las maestras falten o lleguen tarde, o que no estén en su grupo, todos esos detalles tienen que ver en que sea una educación integral y participemos en ella”, indica.

“Como directores tenemos que darle a los maestros un clima de trabajo adecuado, las herramientas que esté a nuestro alcance ofrecerles, que se puedan desenvolver con los niños a gusto, yo siempre le digo a los papás: ‘si la maestra está bien, sus hijos estarán mejor’”, agregó.

EL TRABAJO PARA LA OLIMPIADA DEL CONOCIMIENTO

Gracias al compromiso de todos los involucrados en la educación es que se han podido dar los resultados en la Olimpiada del Conocimiento, uno de los instrumentos que miden el aprovechamiento de una escuela.

El primer año como directora de la maestra Norma Rivera fueron solamente 2 alumnos a la primera etapa, pero de allí comenzó el trabajo, pues ella había trabajado como profesora enviando niños a OCI, y logrando que fueran a México.

“Siempre pensé, si voy a ser directora, voy a hacer todo lo que a mí me hubiera gustado que mi director me hubiera dado para trabajar con mis alumnos”, relata.

Lo interesante en la escuela Benito Juárez es que, a diferencia de algunas otras escuelas, se trabaja en primera instancia con todos los niños de sexto desde agosto, y no se seleccionan solo a los que concursarán.

Luego de la primera etapa, cuando ya hay alumnos ganadores, se trabaja con ellos en lo académico, por parte de las profesoras de sexto, y en lo psicológico, por parte de la directora.

Pero también se trabaja mentalmente con los 413 niños de otros grados, que aunque no van a la OCI si ven a sus compañeros como un ejemplo a seguir, y eso aumenta su autoestima, porque se han dado cuenta que sí se puede.

De hecho, hay niños de primer grado que ya dicen que su meta es ir a la Olimpiada y conocer al presidente cuando estén en sexto.

También se colocan lonas en la escuela como reconocimiento a los niños que obtienen los primeros lugares de cada grupo, y a los que ganan en las Olimpiadas.

“Hay que estarlos motivando, no nada más para la OCI, es para todo el trabajo, yo les digo que un niño correcto, un niño con valores, donde quiera va a ser bienvenido”, dice la directora.

Así como el año pasado, este 2018 los resultados se están dando para la Benito Juárez, pues una de las estudiantes de esta institución es la niña más inteligente de Coahuila, y su meta es repetir lo del 2017, que un estudiante de la escuela sea el mejor del país.

“Nos sentimos muy contentos de ver los resultados que se dan en la escuela, y eso nos alienta a todos a seguir trabajando y echándole ganas”, dice.

“No hay una receta, es un trabajo de muchas cosas que hay que estar haciendo día con día”, finaliza.  (JOSÉ TORRES)

 

 

 

 

 

Acerca del autor
Reportero Multimedia. Periodista de barrio y contador de historias apasionantes. Premio Nacional de Comunicación «José Pagés Llergo» 2017. Premio Estatal de Periodismo 2015, 2016, 2017 y 2018
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Reportero Multimedia. Periodista de barrio y contador de historias apasionantes. Premio Nacional de Comunicación «José Pagés Llergo» 2017. Premio Estatal de Periodismo 2015, 2016, 2017 y 2018