Trump reemplaza a asesor de seguridad nacional McMaster por John Bolton

 (Xinhua/Ron Sachs/CNP/ZUMAPRESS) 

Washington.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, publicó  en Twitter que John Bolton, ex embajador de Estados Unidos ante la ONU, reemplazará al general H. R. McMaster como su nuevo asesor de seguridad nacional.

Trump añadió que el anuncio será vigente a partir del 9 de abril, cuando habrá un traspaso oficial del cargo.

«Estoy muy agradecido con el servicio del general H. R. McMaster, quien ha hecho un destacado trabajo y quien siempre será mi amigo», añadió Trump.

Más tarde, la embajadora de Estados Unidos ante la ONU, Nikki Haley, publicó en Twitter que «el valor y liderazgo desinteresados (de McMaster) nos inspiran a todos. Pero sobre todo, gracias por su amistad».

The Washington Post informó la semana pasada que Trump había decidido despedir a McMaster, y estaba «activamente» hablando de posibles reemplazos.

Richard Hass, presidente del centro de expertos Consejo de Relaciones Exteriores, cuestionó las calificaciones de Bolton.

«Un asesor de seguridad nacional debe ser un intermediario honesto, asegurando que el Potus (presidente de Estados Unidos, siglas en inglés) considera todos los puntos de vista. Segundo, él es un consejero con sus propios puntos de vista… la pregunta obvia es si John Bolton tiene el temperamento y el juicio para el trabajo», señaló Hass.

Bolton, nacido en 1948, sirvió en los gobierno de Ronald Reagan y George W. Bush, y es ampliamente conocido por sus posturas agresivas en diferentes temas. También arremetió fuertemente contra las Naciones Unidas, amenazando con no pagar las cuotas de EEUU si no se cumplían sus requerimientos.

Se dijo que Trump se sentía cómodo al despedir McMaster porque nunca había tenido una química personal con él y además según reportes de la prensa, el presidente de EEUU se había quejado de que los informes que presentaba el asesor de seguridad nacional eran muy largos y parecían irrelevantes.

Mientras McMaster ha estado parado en un terreno peligroso durante meses, se señaló que Trump estaba dispuesto a tomarse un tiempo para llevar a cabo el cambio con el objetivo de que el general no se sintiera «humillado» y para poder encontrar un fuerte sucesor para reemplazarlo.

Aunque Sarah Sanders, portavoz de la Casa Blanca, publicó en Twitter que Trump y McMaster «mantienen una buena relación de trabajo» y no hubo cambios en el Comité de Seguridad Nacional, según los informes, el presidente estadounidense le dijo al jefe del gabinete de la Casa Blanca, John Kelly, que lo ayudara a considerar opciones de reemplazo.

El cambio de personal del jueves marcó otra reestructuración en los altos rangos de la administración de Trump. El mandatario anunció hace pocos días la salida del secretario de Estado, Rex Tillerson, y en su reemplazo nombró a Mike Pompeo, actual jefe de la Agencia Central de Inteligencia (CIA).

Jonh McEntee, asistente personal de Trump durante varios años, se vio obligado a salir de la Casa Blanca después de su autorización de seguridad (permiso de acceso a diferentes niveles) fuera revocado abruptamente.

Trump nombró recientemente a Larry Kudlow, ex analista de TV, para reemplazar a Gary Cohn, su alto consejero económico que renunció por las diferencias con el mandatario sobre los aranceles comerciales.

Trump también consideraba sustituir el secretario de Asuntos de Veteranos, David Shulkin, con el secretario de Energía, Rick Perry. Shulkin enfureció a Trump debido a sus hábitos de gasto extravagante y el desorden generalizado dentro de la agencia que manejaba.

La prensa estadounidense señala que también están en la mira de Trump la secretaria de Educación, Betsy DeVos, quien mostró una preparación insuficiente en asistir al programa de televisión «60 Minutos» de CBS; el secretario de Vivienda y Desarrollo Urbano, Ben Carson, quien ha estado en las portadas de los medios por ordenar la compra de un comedor para su oficina por un valor de 31.000 dólares.

También están en esa lista el administrador de la Agencia de Protección Ambiental, Scott Pruitt, por haber viajado en cabinas de primera clase con dinero de los contribuyentes, y el secretario del Interior, Ryan Zinke, quien gastó 139.000 dólares en la renovación de las puertas de su oficina. (XINHUA)