Trump desafía a su jefe de gabinete y dice que México pagará el muro

(Xinhua/Ting Shen) 

Washington.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, inició este jueves con una serie de tuits sobre el muro que quiere construir en la frontera con México que contradicen a su jefe de gabinete, el general John Kelly, quien entre otras cosas dijo el miércoles que el vecino del sur no pagará por la barrera.

«El muro será pagado, directa o indirectamente, o a través de un rembolso a largo plazo, por México, que tiene un descabellado superávit comercial con los Estados Unidos de 71.000 millones de dólares», escribió Trump en uno de sus tuits cuando aún no había amanecido en Washington.

«El muro de 20.000 millones de dólares son ‘migajas’ comparado con lo que gana México de Estados Unidos. ¡Nafta es un mal chiste!», añadió el mandatario.

El muro con el que asegura que frenará la inmigración ilegal y la entrada de drogas en Estados Unidos y la renegociación de Nafta, el tratado de libre comercio de América del Norte, que amenaza cada dos por tres con hacer saltar por los aires, son dos de los grandes símbolos de la presidencia de Trump, que este sábado cumplirá un año.

«El Muro es el Muro», resumió Trump en el primero de sus tuits. «No ha cambiado nunca ni ha evolucionado desde el día en el que lo concebí».

El mandatario ha insistido siempre en que México pagaría el muro y entre las opciones para ello, ante la negativa del vecino, ha citado que podría obligarle a ello a través de Nafta, cuya sexta ronda de renegociación arranca la semana que viene en Canadá.

Las palabras de Trump en Twitter se interpretan en Washington como un desafío a su jefe de gabinete, que en una reunión sobre inmigración mantenida el miércoles con el Caucus Hispano del Congreso, un grupo de presión integrado por legisladores de origen latino, les dijo que el presidente estaba «desinformado» cuando en campaña hizo determinadas promesas electorales.

No habrá muro «por el que México vaya a pagar», manifestó Kelly, según contaron varios legisladores demócratas a «The Washington Post».

Trump comenzó su serie de tuits sobre el tema hacia las 6 de la mañana de este jueves Washington, con las declaraciones de Kelly destacadas desde la noche del miércoles en la prensa.

«Necesitamos el Muro para la protección y seguridad de nuestro país. Necesitamos el Muro para ayudar a frenar el flujo masivo de drogas desde México, ahora catalogado como el país más peligroso del mundo. ¡Si no hay Muro, no hay Acuerdo!», advirtió.

El acuerdo al que se refería es el que actualmente negocian republicanos y demócratas para solucionar la situación de más de 700.000 jóvenes indocumentados, los conocidos como «dreamers», acogidos a un programa, DACA, que Barack Obama aprobó en 2012 para protegerlos de la deportación y que Trump canceló en septiembre.

En marzo comenzarán a expirar sus permisos y si para entonces el Congreso no ha aprobado una solución legislativa, quedarán en la ilegalidad y podrán ser deportados. Trump ha puesto como condición para firmar una ley que los proteja que esta contenga también financiación para su muro.

Las negociaciones sobre el futuro de los «dreamers» están estancadas desde la reunión de la semana pasada que saltó a los titulares por la calificación como «países de mierda» que Trump hizo sobre Haití, El Salvador y las naciones africanas.

A ella acudió un grupo de legisladores con un acuerdo que prometía poder ser aprobado en el Congreso pero que Trump rechazó después de pedirles más dinero para el muro del que habían incluido.

El fracaso de las negociaciones sobre los «dreamers» puede llevar además a un «shutdown» o cierre del Gobierno federal.

Este viernes se cumple el plazo para que el Congreso apruebe los nuevos presupuestos para su financiación y los demócratas, cuyos votos necesitan los republicanos, han puesto como condición para votarlos que para entonces se haya llegado a una solución para los «dreamers».

De no aprobarse los presupuestos, el cierre del Gobierno federal tendrá lugar el sábado, justo el día en el que Trump cumple un año en la Casa Blanca. (DPA)