CAPITALES

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FRANCISCO TREVIÑO AGUIRRE

EL SECTOR ENERGÉTICO EN MÉXICO: PERSPECTIVAS Y REALIDADES. TERCERA Y ULTIMA PARTE 

La Reforma Energética ha transformado la gobernabilidad del sector energético de México. Muchas acciones que llevaban a cabo PEMEX y CFE han sido transferidas a órganos reguladores independientes. El alcance y el ritmo de la Reforma han ejercido presión sobre la capacidad de las instituciones gubernamentales y los reguladores, cuyas funciones se han ampliado significativamente por lo que deben de contar con recursos y experiencia necesarios para su implementación. Para que esto se lleve a cabo de forma adecuada, es necesario monitorear y hacer cumplir las regulaciones correspondientes. También es fundamental garantizar una transición sin problemas de las responsabilidades de seguridad energética y datos que anteriormente procesaban PEMEX y CFE. Por tanto, el gobierno tendrá que capitalizar el riesgo de disrupción en el actual flujo de información, a medida que la recopilación de datos se vuelve más compleja en un entorno más competitivo. Es importante establecer y consolidar un sistema de información energética para procesar y traducir datos a lo largo de toda la cadena de valor dentro del sector. Esto permitirá a los actores participantes contar con información veraz y actualizada para la toma de decisiones. Las tecnologías de energía limpia se definen para incluir energía renovable, energía nuclear, cogeneración eficiente y generación con combustibles fósiles con captura y almacenamiento de carbono. Sobre la base de las dos primeras licitaciones celebradas en 2016, el sistema de subastas propicia el impulso a la energía solar y eólica, aprovechando los grandes recursos con los que cuenta el país en este sentido. En general, la reforma energética es una de las más ambiciosas y completas emprendidas en el mundo desde los años noventa, según la Agencia Internacional de Energía. Ésta ha sido diseñada desde el inicio con objetivos específicos para que los procesos de generación de energías limpias sean implementados de manera rápida y eficiente, ya que en tan solo tres años se han logrado importantes avances, beneficiándose de las lecciones aprendidas en otros mercados. Con respecto al Tratado de Libre Comercio de América del Norte, muchos especialistas afirman que el sector energético es la joya de la corona en el tratado comercial. Los intereses energéticos los tres países están tan integrados que no se contempla ningún interés en deshacerlos. Estados Unidos es comprador y vendedor de energía tanto con sus vecinos del sur como del norte y lo ha sido durante décadas. Las perspectivas para América del Norte cambiaron drásticamente en la última década. El impulso de la industria energética de EUA hacia el fracking desató un auge en el sector, convirtiendo al vecino país del norte en el mayor productor mundial de gas natural y recientemente el segundo mayor productor de petróleo. Considerando también las reservas de hidrocarburos no convencionales que tienen México y Canadá, no suena descabellado que este tema sea lo que culmine las negociaciones del TLCAN.

Twitter: @pacotrevinoa

email: pacotrevinoag@gmail.com

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