Imprenta Mier Narro, 90 años en Saltillo

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Hace 90 años, en 1928, el versátil periodista saltillense Froylán Mier Narro inició en la ciudad uno de los negocios que a la postre se convertirían en uno de los más antiguos, que hasta la fecha sigue funcionando. Se trata de la Imprenta Mier Narro, ubicada en la calle Melchor Múzquiz 933, al centro de la ciudad.

Don Froylán Mier era un hombre muy activo, lo mismo era periodista, comentarista de béisbol, locutor, impulsor del deporte y hasta agricultor. Pero fue su amor por el periodismo, y el conocimiento que obtuvo sobre impresión, que se decidió por fundar la imprenta que llevaría su apellido.

Posiblemente, aunque no a ciencia cierta, la imprenta nació para poder él mismo imprimir su propia revista, pues Froylán para entonces ya había trabajado en varios periódicos y fundado otros en la década de los 20’s.

Inició con una pequeña máquina tipográfica, que todavía se utiliza. De hecho en el taller existe una máquina alemana utilizada en la época de la primera guerra mundial.

Froylán Mier fue un emprendedor de su época, pero entre todas sus aficiones destacaba el gusto que le tomó a su imprenta.

Primero inició en la calle Hidalgo, por el templo de San Juan Nepomuceno; luego se cambió a la calle Acuña, por el Cine Palacio; posteriormente en la de Victoria, y luego, en 1975, cuando don Froylán ya había fallecido, se cambiaron a su última sede, donde actualmente se encuentran, en la calle Múzquiz.

En 1950 la imprenta vivió una transformación, pues don Froylán adquirió equipo nuevo de esa época.

Al frente de la imprenta se encuentra actualmente el hijo de don Froylán, Froylán Mier Valdés. Cuando su padre murió, en 1970, primero se quedó a cargo una de sus hermanas, y posteriormente, al casarse, se la pasó a él cuando era todavía un joven de 19 años.

Estaban estrenando edificio, uno nuevo construido para la imprenta, en diferentes módulos, primero la recepción, un par de oficinas, el taller donde se encuentran las máquinas y luego el segundo piso con los trabajos manuales.

Todavía en el lugar hay linotipos, máquinas en las que se debía colocar letra por letra para formar un texto para imprimir, dice Froylán (hijo), que cuando aún vivía su padre, los trabajadores dejaban el texto formado en la máquina, pero luego algunas veces iban nietos de su padre a jugar, y movían las pequeñas letras, lo que les ganaba una buena regañada.

Cuando Froylán (hijo) tomó la imprenta, tuvo que empezar con cambios, pues para 1975 la tecnología de la fecha los había sobrepasado.

“Yo empiezo a hacer lentamente los cambios, y gracias al nombre, pues ya eran cuarenta y tantos años de existencia, pues me ayudó bastante, por eso a los 25 años de edad yo ya le competía al tú por tú a los principales impresores de la ciudad”, relata.

Además, la Imprenta Mier Narro fue la primera en todo Saltillo autorizada para la impresión de facturas, en el año 1992.

Aquella época fue muy buena para los Mier, pues además de las facturas, los clientes traían consigo otras peticiones, como comandas, recibos y tarjetas de presentación.

Sin embargo, la llegada de la impresión digital asestó un duro golpe contra la imprenta, sobre todo en el tema del tiempo de impresión.

Pero Froylán hijo tuvo la buena idea de regresar a los orígenes, cuando artesanalmente imprimían de manera más detallada. Y se sumó a la época ‘vintage’, ofreciendo grabados y relieves, sobre todo en la parte social.

Sin embargo acepta que la imprenta en algún momento pasará a la historia: “Lo de internet nos irá cambiando, se va a ir acabando, nos estamos defendiendo con lo que sigue quedando”, señala.

En la Imprenta Mier Narro es posible solicitar desde invitaciones, recibos, libros y revistas, hasta artículos publicitarios como tazas, termos y usb rotuladas.

De esos impresores antiguos, como la Mier Narro, -señala Froylán- ya sólo quedan ellos.

La imprenta de don Froylán, y ahora de su hijo, espera seguir funcionando y llegar a su centenario.

Además, algo que caracteriza a este negocio, es el hecho de que ha sido también un apoyo para estudiantes de bachillerato, sobre todo de la Mariano Narváez, quienes son contratados para trabajar por las tardes y aprender un oficio, así como en los viejos tiempos.

Alrededor de 14 personas son las que laboran en el lugar, dirigidos por Froylán Mier Valdés. (JOSÉ TORRES)

Acerca del autor
Reportero Multimedia. Periodista de barrio y contador de historias apasionantes. Premio Nacional de Comunicación “José Pagés Llergo” 2017. Premio Estatal de Periodismo 2015, 2016, 2017 y 2018
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