Ricardo Anaya, ¿el burro hablando de orejas?

G20071518.JPG MÉXICO, D.F. Politics/Política-Ricardo Anaya.- Conferencia  de prensa de Ricardo Anaya, candidato a la presidencia Nacional del partido Acción Nacional, este lunes, en un hotel de esta capital. Foto: Agencia EL UNIVERSAL/Iván Stephens/JMA

Dice ser el paladín de la lucha contra la corrupción, al mismo tiempo que muchos lo acusan a él precisamente de eso

Con mucha insistencia durante las últimas semanas, el flamante dirigente nacional del PAN, Ricardo Anaya, ha venido criticando fuertemente los actos de corrupción que se le atribuyen a personajes de otros partidos, especialmente el PRI, pero nada dice en cambio de las acusaciones que pesan en contra de Guillermo Padrés, ex gobernador panista de Sonora, y menos aún de todos los señalamientos existentes en su contra en Querétaro, en dónde precisamente a él se le acusa de múltiples actos de corrupción.

Que bueno que Anaya saque a relucir el tema. La corrupción es uno de los grandes males que más afectan a nuestro país, y hacen falta voces valientes que se levante para denunciarla. Pero ojo, para tener la lengua larga, hay que tener la cola corta. Y por lo visto, en el caso de Ricardo Anaya, tanto la una como la otra son de dimensiones desmesuradas. Al hablar de corrupción, el líder del PAN terminó por morderse la lengua. O como dice el refrán, “el burro hablando de orejas”. En esta edición presentamos un breve recuento de las acusaciones que ha habido en su contra.

 

Anaya inunda al PAN de corrupción

 

Con ese título, el domingo 20 de septiembre de 2015 la revista Proceso publicó un artículo firmado por Álvaro Delgado, el cual señala:

Ricardo Anaya, presidente nacional del PAN, es visto como una persona desleal –le dio la espalda a los dos políticos que impulsaron su carrera: Francisco Garrido Patrón y Gustavo Madero–, pero ahora, además, ha empezado a llenar los puestos directivos del panismo con personajes de mala fama, señalados por actos de corrupción. La propia reputación del dirigente panista está en entredicho mientras no aclare a satisfacción el uso de los mil millones de pesos del Programa de Acción Comunitaria que manejó en Querétaro.

Ricardo Anaya no sólo terminó de mala manera con Gustavo Madero, quien lo encumbró como presidente del Partido Acción Nacional (PAN), sino con el otro impulsor de su vertiginoso ascenso político: Francisco Garrido Patrón, ex gobernador de Querétaro.

Con Garrido, Anaya vivió una década en la cúspide del poder: fue funcionario juvenil municipal de la capital queretana y luego, durante un sexenio, fue el poderoso secretario particular del gobernador; como tal manejó los mil millones de pesos del Programa de Acción Comunitaria (PAC) para repartir entre los pobres los dos años previos a las elecciones.

Y aun cuando el PAN perdió el gobierno estatal en 2009, de cuya derrota fue responsable como coordinador general de la campaña, Anaya garantizó su futuro como diputado local plurinominal, coordinador de la bancada y –ya distanciado de Garrido Patrón– presidente estatal de su partido.

Lo que sí hizo Anaya fue estrechar su relación con la ex esposa de Garrido Patrón, Marcela Torres Peimbert, senadora desde 2012 e integrante del órgano electoral que organizó la elección interna en la cual resultó electo.

Pero Anaya no sólo está asociado a la deslealtad, sino a señalamientos de corrupción.

Luego de su paso por el gobierno, Anaya acumuló un patrimonio de más de 10 millones de pesos: En enero de 2011 tenía 5 millones 800 mil pesos en cuentas bancarias y valores bursátiles, así como una casa de 521 metros cuadrados valuada, según él mismo, en 4 millones 300 mil pesos.

Un dato curioso: Anaya no compró la residencia con su dinero, sino –en un caso parecido al de Enrique Peña Nieto– la recibió en “donación”, en marzo de 2005, según la declaración patrimonial que rindió al iniciar el cargo de subsecretario de Turismo, en 2011, y que ocultó al año siguiente.

Y es que desde que manejó los mil millones del PAC –para repartir materiales de construcción, insumos de mejoramiento urbano y hasta tinacos–, ha estado bajo sospecha de haberse beneficiado ilegalmente de esos recursos.

El senador con licencia Francisco Domínguez Servién –ahora gobernador electo de Querétaro– aludió a ese tema en 2013, cuando Anaya y el también diputado federal Marcos Aguilar, alcalde electo de Querétaro capital, lo criticaron por el manejo de recursos como tesorero del Senado, en el contexto del choque entre Madero y Ernesto Cordero.

“Marcos Aguilar habla de transparencia y Ricardo Anaya que manejó mil millones del PAC, que transparenten los recursos de diputados federales (sic)”, escribió Domínguez en su cuenta de Twitter.

Otro ejemplo: la ex diputada federal Raquel Jiménez Cerrillo, compañera de bancada de Anaya, declaró públicamente que éste se fue de Querétaro “huyendo de unos periodicazos” sobre el manejo supuestamente irregular de los mil millones del PAC.

La sospecha se robusteció cuando, en 2011, fue detenido el defraudador Javier Bosque Urquiza, quien aseguró que Anaya, siendo secretario particular de Garrido, “me prestó 8 millones de pesos, parte en cheque y parte en efectivo”, pero sólo le devolvió “como 800 mil”.

Anaya publicó un desplegado para decir que sólo le entregó 800 mil pesos para invertir y que esa cantidad le fue devuelta en diferentes fechas.

Apenas en enero de este año, cuando como presidente interino usó los tiempos oficiales del PAN para promoverse con la bandera de la anticorrupción, un grupo de prominentes panistas de Querétaro emitió un comunicado para contradecirlo.

“Ricardo Anaya se autopromueve como paladín de la lucha anticorrupción, pero quienes lo conocemos sabemos que es sólo un discurso muy lejano de actos concretos de congruencia. Su proceder, por el contrario, es testimonio del uso de las instituciones para beneficiarse a sí mismo.”

Firmado por el ex diputado federal Manuel Ovalle Araiza, el exdiputado local Simón Guerrero, el ex procurador Julio Sentíes Laborde, el ex alcalde Rolando García Ortiz, así como los ex dirigentes estatales Rafael Puga e Ismael Becerra, en el comunicado se recuerda que Anaya, siendo secretario de Garrido, se aseguró la primera diputación local plurinominal; su secretario particular, Antonio Rangel, ocupó la segunda y la secretaria de éste, Micaela Rubio, la tercera.

Y en lo que definieron también como un “acto de corrupción que arbitrariamente cometió Ricardo Anaya”, hizo reelegir como presidente estatal a José Báez, representante en sus asuntos personales. “Con Ricardo Anaya el PAN pierde, el único que gana es él. ¿A poco no?”, rubricó el comunicado del grupo Esencia PAN.

Tras el triunfo de Anaya, el ex alcalde Rolando García manifestó su incredulidad sobre el combate a la corrupción prometido por Anaya: “Tendría que matar a sus amigos, (aunque) quiero darle el beneficio de la duda”.

Pero al único amigo que, políticamente, mató Anaya fue a Madero, quien, como Garrido en Querétaro, lo encumbró: lo hizo presidente de la Cámara de Diputados, luego secretario general y presidente nacional interino del CEN del PAN, y ahora dirigente hasta 2018.

 

La “historia negra” de Ricardo Anaya

 

Bajo la firma de Mariana F. Maldonado, el periódico 24 horas publicó en  abril de 2012 , un artículo titulado la “historia negra” de Ricardo Anaya, el cual señala:

A Ricardo Anaya los propios panistas queretanos le apodan El Cerrillo, porque todo lo que tiene cerca lo quema.

“Desde que era achichincle del gobernador le pusieron El Cerillo,  así le puso el mismo gobernador Garrido”, cuenta Alejandro Olvera, un operador panista de la entidad de la que proviene Anaya, el encargado de encabezar la estrategia en la que se pretende demostrar que el candidato priista Enrique Peña Nieto no cumplió sus compromisos como gobernador del Estado de México.

Anaya fue secretario particular de Francisco Garrido Patrón, de 2003 a 2009, ex gobernador de la entidad, el cual, paradójicamente, fue acusado de dejar su administración llena de obras inconclusas.

“Cuando sale esta campaña de ‘Peña Nieto no cumple’, varios medios locales de Querétaro han dicho y ¿por qué no Anaya hace la Expo Garrido no cumple?… su gobierno estuvo lleno de obras inconclusas, de obras fantasmas, igual que el de Manuel González Valle, cercano a Garrido. De hecho Garrido y El Cerillo impusieron a Manuel González Valle como candidato”, explica Olvera.

Se le atribuyen acciones al viejo estilo priista, como afiliar gente al PAN a cambio de tinacos, y de hacer el “trabajo sucio” de Garrido Patrón, como la represión de varios periodistas.

El operador político asegura que Anaya tiene una “historia negra” en el partido en Querétaro, sin embargo, “muchos se callan por la situación del hueso”, ya que el actual presidente del albiazul, José Báez, es también gente de Anaya. “Ricardo sigue controlando a través de Báez”.

Para las elecciones intermedias de 2009, Anaya fue coordinador de campaña de Manuel González Valle, el cual perdió y le regresó el gobierno de la entidad al priista José Calzada. Mientras él era coordinador, el PAN fue multado un año después por el Instituto Electoral de Querétaro por exceder topes de campaña por 6.2 millones.

En el mismo año, se descubre que supuestos donadores a la campaña del partido son falsos.

Posteriormente, el ex regidor de Corregidora, Antonio Navarro, lo retó a que dijera de dónde había salido el dinero. De acuerdo con él, en entrevista con 24 HORAS, Anaya siempre ha utilizado recursos del partido para beneficios personales y ha realizado prácticas antidemocráticas al viejo estilo del PRI, como buscar tanto una diputación local plurinominal -como ahora-, como una candidatura a una diputación federal por el estado de Querétaro.

Los panistas lo describen como una persona hábil, sagaz, con buena retórica, pero que no es confiable; alguien que se sabe vender muy bien y que se sabe plantear metas, “sumamente maquiavélico”.

 

Implican en fraude a ex funcionario queretano

 

Mariana Chávez, del periódico La Jornada, escribió el miércoles 2 de mayo de 2012:

El empresario Javier Bosque Urquiza, en prisión acusado de fraude contra 17 personas –entre políticos y hombres de negocios– por unos 40 millones de pesos, denunció en una entrevista con la prensa local que Ricardo Anaya Cortés le entregó 8 millones de pesos cuando éste fungía como secretario particular del entonces gobernador panista Francisco Garrido Patrón (2003-2009). Luego de esta acusación, Anaya Cortés, diputado local con licencia y candidato a diputado federal por la vía plurinominal, aclaró que la cantidad que le entregó a Javier del Bosque fue de 800 mil y no 8 millones de pesos, para que los invirtiera, los hiciera crecer y luego se los devolviera con sus ganancias respectivas.

En un desplegado publicado en medios impresos de la entidad, el también ex dirigente del PAN en el estado explicó que Bosque Urquiza le devolvió dicha cantidad en diferentes fechas y de forma diferenciada. Dijo que resulta sospechoso que estas declaraciones surjan de una persona encarcelada en el Cereso, a cargo del gobierno estatal encabezado por el PRI. Anaya Cortés cuestionó que los señalamientos de Bosque Urquiza ocurran en momentos en que él, como militante del blanquiazul, participa en la campaña Peña no cumple, en la que se detallan las obras que el candidato a la Presidencia del PRI dejó inconclusas durante su gestión como gobernador del estado de México

 

Denuncia PAN corrupción de Ricardo Anaya Cortés

 

El 22 de enero de 2015, el periódico Libertad de Querétaro publicó:

El grupo Esencia PAN denunció a Ricardo Anaya Cortés por haber abusado de su posición al frente de este partido político a nivel nacional para beneficiarse a sí mismo y a sus “empleados”.

Siendo presidente nacional del PAN, Anaya Cortés adelantó el proceso para renovar la Dirigencia Estatal del partido en Querétaro, acusaron.

Este movimiento le permitió favorecer a José Luis Báez Guerrero, quien encabeza la única planilla que obtuvo su registro para dirigir al PAN, por un período más, en la entidad.

“… hizo uso de su atribución como presidente de tomar providencias, sin la autorización del Comité o de la Comisión Permanente, para revocar los resolutivos antes mencionados y adelantar la elección, esconderla en las vacaciones navideñas y así, favorecer a sus empleados”, exponen en un comunicado.

Los integrantes de Esencia PAN le solicitaron al dirigente nacional, Gustavo Madero, que revoque este acto de Ricardo Anaya y que no le permita promover el Sistema Nacional Anticorrupción.

“Los moches, el tráfico de influencias, el desvío de recursos públicos, el enriquecimiento inexplicable -entre otros tantos- desgraciadamente son actos habituales de corrupción que provocan inseguridad y desigualdad entre los ciudadanos. Su principal causa es la deformación del régimen democrático por la confabulación de partidos que se hacen cómplices porque pandillas, familias, cárteles, sectores o tribus se apropian de sus dirigencias. A esto se le conoce como “partidocracia” y es el origen principal de la propagación de la corrupción en el país. El PAN en Querétaro está contaminado de este mal” señalaron en un comunicado.

“En mayo del año pasado, el Comité Ejecutivo Nacional, encabezado por Cecilia Romero, resolvió posponer la renovación del Comité Directivo Estatal en Querétaro hasta el segundo semestre del 2015, como lo establecen los estatutos del Partido, y como debe suceder en todos los comités estatales.

Sin embargo, Ricardo Anaya, abusando de su poder como Presidente del CEN y violando los estatutos y reglamentos del Partido, hizo uso de su atribución como presidente de tomar providencias, sin la autorización del Comité o de la Comisión Permanente, para revocar los resolutivos antes mencionados y adelantar la elección, esconderla en las vacaciones navideñas y así, favorecer a sus empleados.

“Ricardo Anaya se auto promueve como paladín de la lucha anticorrupción, pero quienes lo conocemos sabemos que es solo un discurso muy lejano de actos concretos de congruencia. Su proceder, por el contrario, es testimonio del uso de las instituciones para beneficiarse a sí mismo. Con Ricardo Anaya el PAN pierde, el único que gana es él. ¿A poco no? Atentamente, Coordinación Estatal del Proyecto Esencia PAN”

 

Quiere ser Presidente

 

Estos testimonios dan una clara idea de quién es en verdad Ricardo Anaya, quien ahora tiene la intención de convertirse en candidato del PAN para la elección presidencial del 2018. ¿Permitirán los panistas que un hombre con tantos señalamientos de corrupción y de deslealtad sea su candidato? Eso pronto lo sabremos. (EL HERALDO)

 

 

 

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