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El Hotel Hidalgo, para gente ‘de a pie’

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Pedro Infante, Fernando Soler y María Félix estuvieron aquí

POR JOSÉ TORRES ANGUIANO

Allá por el año 1809, justo un año antes de que estallara la Guerra de Independencia, la familia Cabello fundó el que es ahora el hotel más antiguo de Saltillo, el Hotel Hidalgo, que se encuentra en lo que hoy son las calles de Padre Flores y Abott, en el Centro de la ciudad.

El hotel, que lleva el nombre de Hidalgo en referencia a los hombres nobles y generosos, como el diccionario define esta palabra, ha sido testigo de innumerables anécdotas a lo largo de sus 208 años de existencia.

Este recinto estuvo a punto de desaparecer, pues en el año 1999 cerró sus puertas al público, ante lo deterioradas de sus instalaciones y la poca rentabilidad, de esta manera, 10 años después, en el 2009, el empresario saltillense Leopoldo Canales, decidió comprarlo.

Pese a que muchos de los saltillenses imaginaron que este hotel desaparecería para convertirse en algún nuevo negocio del Centro Histórico de Saltillo, don Polo Canales siguió fiel a la tradición del lugar que había adquirido, e invirtió en una remodelación casi completa, respetando lo más que pudo la esencia del lugar para que no perdiera su originalidad.

Fue de esta manera que el Hotel Hidalgo reabrió sus puertas hace ocho años para volver a ofrecer habitaciones cómodas a precios módicos a sus clientes.
Don Óscar Esquivel, administrador del hotel desde hace seis años, asegura que el estar ubicados en pleno Centro Histórico de Saltillo ha sido de gran apoyo para que sigan llegando los visitantes.

“Nos favoreció el que hubiera quedado entere tanto negocio, es un hotel económico, para gente de a pie, gente que viene de fuera a trabajar, aquí contratados por empresas”, señala don Óscar.

“Es una zona muy segura, aquí normalmente no hay problemas, aquí encuentran en el Centro de todo, farmacias, restaurantes, comida económica y variada, eso ha favorecido al hotel en vez de perjudicarlo”, agrega.

EL NACIMIENTO DE UN ARTISTA

A pesar de tener solo seis años trabajando para el Hotel Hidalgo, desde que don Polo Canales tomó las riendas, Óscar Esquivel conoce muchas de las historias que se cuentan de este lugar, las que han sucedido a lo largo de sus dos centenarios.

Don Óscar asegura que en este lugar nació el artista saltillense Fernando Soler, el 24 de mayo de 1895, versión que apoya el diputado e historiador Francisco Tobías en sus Cápsulas Saraperas.

Óscar cuenta que por aquellos días, la familia de Fernando Soler, actores venidos de España, se encontraban de gira por Saltillo, en las carpas que se ponían cerca del Hotel Hidalgo, en el sitio que hoy ocupa la Plaza Acuña, y que fue en ese tiempo cuando la señora Soler comenzó con el trabajo de parto, por lo que fue llevada al Hotel Hidalgo, al ser el más cercano a donde se encontraban, y fue allí en donde dio a luz al actor de Pedro Páramo y El gran perro muerto, Fernando Soler, quien a la postre se convertiría en un aclamado director, productor, guionista y actor de cine, teatro y televisión.

EL ESCAPE DE PEDRO INFANTE

Allá por la década de los 50, un gran concierto se daría en Saltillo, se trataba del ídolo del pueblo, el gran Pedro Infante, ícono de la época de oro del Cine Mexicano, protagonista de más de 60 películas y gran intérprete de la música ranchera.

Su presentación se realizó en el entonces campo de beisbol Saltillo, en el terreno que actualmente ocupa la Escuela Secundaria Federico Berrueto Ramón, frente a la Alameda Zaragoza.

El estadio Saltillo tuvo un lleno total, la gente aclamaba a Pedro Infante y pese a que su intervención había terminado, sus seguidores pedían más canciones, y el ídolo del pueblo los complacía, tanto así que decidió organizar una pequeña callejoneada, desde aquel lugar en donde ofreció el concierto hasta el Hotel Arizpe, en la calle Victoria, en donde ya tenía su habitación reservada.

Pedro Infante y los ambientados saltillenses se fueron caminando al ritmo de ‘Amorcito Corazón’, ‘El Gavilán Pollero’ y ‘Nochecitas Mexicanas’, acompañando en el canto al gran actor mexicano.

Al llegar al Hotel Arizpe, Pedro Infante ingresó a su habitación y salió al balcón que da a la calle Victoria para cantar la última canción a sus seguidores, después se dispuso a descansar, pero le fue imposible, el tumulto seguía pidiendo que saliera y cantara más. Los gritos y el alboroto no dejaron que Infante conciliara el sueño, por lo que apoyado por algún saltillense, salió por la parte de atrás de aquel lugar y fue a dar al terreno que ahora ocupa el estacionamiento San Esteban, y de ahí observó el Hotel Hidalgo, por lo que decidió rentar una habitación para poder pernoctar, y para sorpresa del vigilante del lugar, era el mismísimo Pedro Infante quien entraba y le solicitaba discreción para evitar aquel tumulto.

EL SOLDADO FUSILADO

Entre las tantas leyendas e historias que ha albergado el Hotel Hidalgo en sus 209 años, don Óscar Esquivel cuenta que durante la época de la Revolución Mexicana, un soldado fue fusilado en la parte trasera del Hotel, además de que hay quien dice que el espíritu de este hombre aún ronda por las instalaciones del recinto.

A decir de Óscar, en este lugar dormían los altos mandos del ejército que combatía durante la etapa revolucionaria, mientras que los soldados acampaban detrás del Hotel Hidalgo, en una zona llena de huizaches.

Además de ésta, más apariciones se asegura que suceden en el hotel, pues hay quien afirma que el espíritu de una niña que sufriera un accidente en este lugar, aún ronda por los pasillos y las habitaciones.

De igual forma cuentan de una mujer vestida de blanco, de quien no se tiene dato alguno sobre el porqué visita este lugar.

TOREROS Y POLÍTICOS TAMBIÉN ESTUVIERON AQUÍ

Pero ahí no termina la historia, pues Óscar Esquivel afirma que tanto toreros como sus acompañantes, y algunos políticos pernoctaron en alguna ocasión en este sitio.

La razón es lógica, pues en el sitio que ahora ocupa el Mercado Juárez de Saltillo, anteriormente existió la primera plaza de toros de la ciudad, por lo que era común que el saltillense Fermín Espinosa “Armillita” invitara frecuentemente a sus compañeros a presentarse aquí.

Además, se cree que también durmieron en este lugar los integrantes del Estado Mayor Presidencial del presidente Benito Juárez, cuando éste visito Saltillo, así como otros políticos a lo largo del tiempo.

Otra de las visitantes recordadas es “La Doña” María Félix, quien visitaba asíduamente a un pedicurista que se instaló en un consultorio que se encontraba en el Hotel Hidalgo.

DON POLO CANALES, EL NIÑO QUE VISITABA EL HOTEL

Hace algunos ayeres, un niño estudiante del Colegio Zaragoza -de donde salían puro ‘muy acá’, dice Óscar Esquivel- visitaba cada tarde las instalaciones del Hotel Hidalgo, no entraba, pero se quedaba atónito al admirarlo mientras vendía los quesos que su abuelo fabricaba.

Desde ese entonces Polo Canales quedó maravillado con el Hotel Hidalgo, por lo que apenas tuvo la oportunidad de adquirirlo lo hizo manteniendo su esencia.

Oscar Esquivel describe a Polo Canales como ‘gente de pueblo’, una persona muy sencilla y carismática, que siempre tiene algo que contar, ‘luchón y trabajador’.

Además, asegura que pese a que la competencia hotelera cada vez es más grande en Saltillo, jamás ha hablado de cerrar el hotel que ha hecho crecer en el Centro Histórico de Saltillo.

“Nosotros hemos estado trabajando constantemente para mantener en buenas condiciones el lugar y que siga hacia delante, Don Leopoldo quiere seguir y conservar este lugar, él es una persona muy inteligente, muy activa”, finaliza don Óscar.